La joven de dieciseis,
con la vida entera ante ella
acuchilló sus muñecas,
aburrida de la vida.
No lo logró, gracias al Señor
por pequeñas misericoridias.
No quiero empezar ningún
rumor blasfemo,
Pero pienso que Dios
tiene un apestoso sentido del humor
Y cuando muera
espero encontrarlo riéndose de mí.
Réclame: La cabra chica poseída de Canada Dry (2002)
Hace 12 horas


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